LA MUERTE INICIÁTICA
LA MUERTE INICIÁTICA
La muerte en cuanto al simbolismo del rito, constituye un cambio de estado, con respecto al estado precedente y nacimiento con respecto al estado consecuente, es así que la iniciación es considerada un segundo nacimiento, lo que implica la muerte del mundo profano. El candidato a la iniciación debe viajar a la oscuridad absoluta, descenderá a los infiernos, es decir morirá iniciáticamente de la vida profana y luego podrá acceder a la verdadera luz iniciática, es decir nacerá por segunda vez, este es entendido y corresponde a la primera iniciación, luego y en un orden más elevado, el punto del proceso iniciático, donde se pasa del orden psíquico al orden espiritual, este paso puede ser considerado como una segunda muerte y un tercer nacimiento, el cual será presentado como una resurrección, la cual representa la transformación de las posibilidades humanas. Quien considere la muerte iniciática como una muerte ficticia, está incomprendiendo completamente las realidades de este orden y solo ven la exterioridad del rito y menos saben de los verdaderos efectos que se tiene sobre los cualificados. La muerte lejos de ser ficticia en el orden iniciático, es la única que supera los problemas y situaciones inherentes a los estados particulares del ser, el cual posee un gran valor permanente desde el punto de vista universal.