LA PLEGARIA Y LA ENCANTACIÓN
LA PLEGARIA Y LA ENCANTACIÓN
La plegaria es de origen exotérico, es mal identificada como una oración, sin embargo su significado real la posiciona como una petición dentro del orden corporal e individual, es así como se solicita el ser sanado por una enfermedad o buscar algún beneficio personal. Las plegarias y las prácticas de los ritos exotéricos dentro de una organización social o religiosa, pueden dar ventajas incluso para los no creyentes. La plegaria es perfectamente lícita si es dirigida a la influencia espiritual que actúa a través de ella o es dirigida a la entidad colectiva y con el dominio de la doctrina, sin embargo, en la plegaria se espera que la influencia espiritual vaya hacia el ser. Por otra parte, la encantación es del orden esotérico, y esta no tiene nada en común con las prácticas mágicas. El encantamiento no es una petición y no supone la existencia de algo exterior, ya que esta no puede comprenderse sino en relación al individuo que trata de superarse y elevarse al universo. La influencia espiritual en el encantamiento debe ser considerada en estado puro y en vez de tratar que esta vaya al ser, el ser debe elevarse a ella. En la mayoría de las religiones existen milagros y su causa principal reside en la veneración de sus adherentes y en la forma tradicional religiosa, estos no deben ser considerados como contrario a las leyes naturales, ya que las influencias espirituales también tienen sus leyes en un orden distinto. Es necesario poner a los profanos junto a los simples creyentes de las diversas religiones, obteniendo resultados solo en su individualidad corporal, sin embargo, entre estos creyente existen algunos de carácter místico que poseen una capacidad intelectual superior. La intervención de elementos no humanos se encuentra presente en especial en ciertos ritos con una influencia espiritual y en un grado mucho más elevado, separado de este y ampliando su conciencia hasta los límites extremos, llegan a percibir los estados superiores. Finalmente, para conocer perfectamente la luz en su esencia misma, es necesario llegar a su fuente e identificarse con ella, esto corresponde a la iniciación real y efectiva, es decir a la toma de posesión de los estados del ser.